Pontevedrés volvió a gritar campeón en el Federal Senior Masculino 2025 y detrás de ese logro aparece la figura de Felipe Rebella, un entrenador joven pero con una trayectoria que respalda su presente. Con una idea clara de juego, una identidad bien definida y un proyecto construido a largo plazo, Rebella lideró a un equipo sólido e intenso que encontró en el diálogo, la defensa y la rotación las claves del título. En esta entrevista, repasa el camino recorrido, el valor colectivo del campeonato y los desafíos que vienen para un Pontevedrés que quiere sostenerse y seguir creciendo en lo más alto del handball nacional.
Pontevedrés se consagró campeón del Federal de Senior Masculino 2025 y en el centro de ese logro aparece el nombre de Felipe Rebella. Joven, preparado y con una visión clara tanto del juego como del rol del club en el desarrollo del handball nacional, el entrenador volvió a llevar al equipo a lo más alto.
Con apenas 33 años, Rebella ya acumula una trayectoria sólida. Dirige desde los 21, es entrenador Nivel 3 recibido de la Escuela Nacional de Entrenadores y este año dio un paso más en su formación al perfeccionarse en la Real Federación Española de Balonmano, donde realizó el nivel superior. Además, entre 2019 y 2024 integró distintos procesos formativos de selecciones nacionales masculinas, aportando al crecimiento del handball uruguayo a nivel país.
Los resultados acompañan su recorrido. En la máxima categoría, su efectividad es total:
“De los dos torneos que dirigí mayores, salí campeón las dos veces, en el 2023 y el 2025 con Ponte”, destaca con orgullo.
Una identidad clara para llegar al título
El Federal 2025 mostró a un Pontevedrés sólido, intenso y con una identidad completamente reconocible dentro de la cancha. Para Rebella, el camino al campeonato se sostuvo sobre tres pilares fundamentales.
“Creo que fueron muchas las claves que nos permiten llegar a la obtención del Federal. La primera el diálogo, construimos mucho este año desde ese espacio, un ida y vuelta importante entre los jugadores y el cuerpo técnico que permitió alinear conceptos. La segunda nuestra defensa, nos fuimos haciendo cada vez más fuerte en defensa a lo largo del torneo. Y tercero la rotación, esto nos ayuda a mantener el nivel durante todos los minutos de juego.”
Un equipo comprometido, con roles claros y una idea sostenida en el tiempo fue la base de una campaña que terminó en lo más alto.
Un título que refleja un proyecto
Lejos de vivir el campeonato como un logro aislado, Rebella lo entiende como la confirmación de un trabajo colectivo que lleva años de construcción.
“Creo que es un título súper importante y merecido, venimos haciendo un trabajo hermoso hace años en Pontevedrés, que va mostrando sus frutos en estas obtenciones de campeonatos. Venimos construyendo hace muchos años esto, no solo nosotros (cuerpo técnico y jugadores) sino que también las familias que están atrás de Pontevedrés, son un pilar fundamental en este proyecto y este título es para todos.
El Federal 2025 aparece así como una consecuencia natural de un proyecto sólido, sostenido y con fuerte sentido de pertenencia.
Lo que viene: sostenerse y crecer
Con el título ya conseguido, el desafío pasa ahora por mantenerse en la cima y seguir evolucionando. Rebella lo asume como un estímulo para lo que viene.
“A nivel personal me plantea lindos objetivos hacia adelante. Primero mantenernos en este nivel, para eso creo que tenemos que seguir con esta modalidad de trabajo, y viajar al torneo SCA de clubes.”
Siempre con una mirada autocrítica y ambición de mejora, el entrenador reconoce que aún hay aspectos por seguir desarrollando:
“Para mejorar siempre hay cosas, la frecuencia de entrenamientos, las instalaciones y un montón de cosas más.”
Al momento de sintetizar lo que sostiene este presente exitoso, Rebella no duda en destacar el valor colectivo por encima de todo.
“Como idea final, creo que fue fundamental la conjunción Equipo de trabajo – Jugadores – Hinchada, esa es nuestra base, esa es nuestra esencia, eso es el Ponte.”
Un título que confirma una identidad, un proyecto que sigue creciendo y un entrenador que, pese a su juventud, ya dejó una marca profunda en el handball nacional.
