Victoria Acosta Dodera (25) conoció el Handball entre los 8 y 9 años como actividad extracurricular del colegio al que concurría. A los 12 años, sus padres la inscribieron en el Club Malvín para que pudiera continuar haciendo alguna actividad física y, además, relacionarse con más personas, ya que en ese momento era bastante tímida.

Con el tiempo, lo que empezó como un simple pasatiempo, se convirtió en una verdadera pasión.

 Su carrera, por así decirlo, comenzó en 2012, cuando a pesar de no tener la edad para jugar en la categoría menores ni saber cuál era su posición la ascendieron de categoría y ése mismo año, fue campeona por primera vez.

 En 2013 fue convocada a su primera Selección como puntera derecha viajando a Mendoza. Desde entonces, y hasta los 16 años, formó parte de todas las selecciones a las que fue citada: ”Aunque generalmente jugaba como central en mi club, en la Selección continuaba como puntera derecha, con excepción de la última Preselección Senior en la cual si fue dentro de mi puesto como Central”, recuerda Victoria.

 En 2016 sucedería algo que le haría cambiar la visión de su futuro, “a los 16 años, viajé con la selección de Beach Handball a Venezuela, donde obtuvimos el segundo puesto. Ese mismo año empecé a tomar consciencia de que el Handball era algo muy importante en mi vida y me planteé la posibilidad de jugar en el exterior, esto coincidió con los Juegos Olímpicos de Río, que me permitieron ver el nivel mundial del deporte, algo que hasta ese momento desconocía. Una de las imágenes que más me marcó fue la de Anna Vyakhireva, jugadora rusa que se coronó campeona y fue elegida mejor jugadora del torneo. A pesar de no ser muy alta (1,68 m), es una de las mejores jugadoras del mundo, lo que me dio esperanza para seguir soñando”. Victoria desde entonces, comenzó a tomarse el handball más en serio con el objetivo de ganar un lugar en su equipo y, en el futuro, llegar a mayores y, tal vez, jugar fuera de Uruguay.

 Al finalizar la secundaria decide estudiar Licenciatura en Educación Física, con la idea de tener una base académica antes de buscar oportunidades en el exterior. Sin embargo, tras dos intentos consecutivos no logra ingresar y en el tercer año, cuando tenía entrada directa, le surgió una oportunidad inesperada. Su compañera de Malvín Belén Camacho, ficha para jugar en España y le consultan por una Central que quisiera viajar con ella, por lo que le ofrece irse también. “Dejé de lado la idea de estudiar momentáneamente y me fijé como nuevo objetivo jugar en Europa y ver hasta dónde podía llegar”, nos contó Victoria.

 Nunca bajó los brazos a pesar de la pandemia

“Llegamos a España en noviembre de 2019 para jugar en el CHM (Club Handbol Martorell), en la Primera Liga Catalana. Aunque comenzamos con mucho entusiasmo, la temporada se interrumpió en marzo de 2020 debido al COVID-19, y tuvimos que regresar a Uruguay. A pesar de todo, el equipo logró el ascenso de categoría, ya que liderábamos la tabla desde el inicio de la temporada, en la cual tuve una muy buena performance de juego y goleo. Fue una experiencia difícil y distinta de lo que esperábamos, pero nos dejó grandes aprendizajes y personas increíbles, como José Luis Villanueva, nuestro entrenador durante la primera parte de la temporada. Al regresar a Uruguay, mi sueño de jugar en el exterior quedó en pausa. Volví a entrenar con Malvín, aunque no podía jugar porque mi pase seguía en España, y mi objetivo seguía siendo regresar a Europa”.

 Gracias a su exentrenador José Luis y su apoyo, comenzó a contactar clubes de España y Francia. Aunque al principio recibe algunos rechazos debido a las complicaciones de la pandemia, finalmente logra un acuerdo con el US Beaurepaire, un club francés de la categoría N2.

 Desde enero hasta agosto de 2021, estuvo en contacto con el club para planificar su llegada. Durante ese tiempo, entrenaba por videollamada con las jugadoras y tomaba clases de francés, ya que no hablaba el idioma.

 En septiembre de 2021 llega a Francia y todo pasó muy rápido. Empezó a entrenar dos días después de arribar, a las dos semanas jugó su primer partido cumpliendo un sueño. Ese mismo año, es nominada y gana el premio como mejor deportista del mes por el periódico local. La temporada terminó de manera positiva logrando mantener la categoría y siendo la máxima goleadora de su serie.

 Sobre su continuidad en el balonmano francés dijo: “Aunque tuve la oportunidad de irme a otro equipo, decidí quedarme un año más. La segunda temporada fue difícil; perdimos el último partido del año, decisivo para mantenernos, y descendimos a la categoría N3. Sin embargo, el año pasado en la N3, logramos terminar de forma muy distinta y especial. Jugué por primera vez la Copa de Francia, donde llegamos a la final, de forma invicta, aunque no pudimos ganarla, pero en esta final logré un goleo super bueno de 7 goles. Al final de la temporada, conseguimos el  vicecampeonato de Francia, primeras de nuestra serie, y ascendimos nuevamente a la N2”.

 En 2023 decide estudiar para ser Personal Trainer en Francia. Lo que le representó una experiencia desafiante, que además le ayudó a continuar con el aprendizaje del francés. La formación duró un año y por suerte, pudo completarla con diploma en mano.

 Su actualidad la encuentra jugando en el US Beaurepaire Handball (Fra). Esta es su cuarta temporada con el club. Aunque el comienzo no se dio con los resultados deseados, está confiada en que en la segunda parte lograrán mejorar. Individualmente está 3era. en la tabla de goleadoras con un promedio de casi 6 goles por partido. Al retorno de la actividad espera lograr consolidarse en la serie. “El objetivo este año es mantenernos en la categoría y a nivel personal, seguir jugando en el exterior, mejorando constantemente y viendo hasta dónde puedo llegar”, cierra diciendo.

 El Beach Handball continúa dentro de sus actividades y durante estos años, cada verano también tuvo la oportunidad de jugar como hacía en Uruguay. Fue parte de la Copa de Francia en los años 2022, 2023 y 2024, con la selección AURA (Auvergne Rhône Alpes, que es el territorio en donde se encuentra). Estas experiencias le permitieron conocer a muchas personas y seguir aprendiendo del deporte que ama. Además, nos dijo: “Gracias a esto, viajé por primera vez a Ámsterdam para participar en un torneo EBT (European Beach Tournament), donde los equipos con más puntos se clasifican para las finales y se corona al campeón de Europa. Es algo así como la Champions League, pero de Beach Handball”. 

 Victoria es una historia no solo de Handball, también de vida y superación como lo intentan hacer muchos “Uruguayos por el Mundo”.