La jugadora junior y actual mundialista con la Selección Mayor fue confirmada como nueva incorporación del poderoso Esporte Clube Pinheiros de Brasil. En un 2025 marcado por su crecimiento deportivo, Martina atraviesa el mejor momento de su carrera y continúa posicionándose como una de las grandes realidades del handball uruguayo.
La celeste Martina Campos dio un nuevo paso en su carrera y fue presentada como jugadora del poderoso Esporte Clube Pinheiros, uno de los clubes más importantes de Brasil. La junior, actual mundialista con la Selección Mayor, atraviesa un gran momento personal y deportivo, consolidándose como una de las principales figuras de proyección del handball uruguayo.
Un salto pensado como desafío
El contacto con el club paulista comenzó en 2025, cuando el entrenador Mauricio Antonucci se interesó en contar con ella para instancias decisivas de la Liga Nacional. Aunque en ese momento no pudo sumarse, quedó abierta la posibilidad de incorporarse esta temporada.
Para Martina, la decisión fue clara: dar el salto en un año clave de su etapa junior y apostar a un contexto de máxima exigencia. Pinheiros le ofrece una estructura de alto rendimiento, con gran volumen de competencia y un entorno profesional ideal para seguir creciendo en lo técnico, táctico y físico.
“Es un desafío enorme. Estoy en una edad bisagra, donde necesito constancia y perfeccionar detalles del juego. Tener al lado personas que te enseñan y una estructura que acompaña el proceso de atleta de élite es una oportunidad muy grande”, resume.
De los inicios en el colegio al salto internacional
Martina comenzó a los 8 años en el colegio Juan Zorrilla de San Martín (Hnos. Maristas), acompañando a su padre y a su hermana mayor. Allí nació el “bichito” del handball que luego la llevó a integrar las formativas de AEBU, donde rápidamente dejó su huella.
Luciana Moreira, referente del club, destaca su recorrido: “Martina hizo todo el proceso en AEBU con un compromiso ejemplar. Siempre dedicada al equipo y a su propio crecimiento, fue y es una referente dentro y fuera de la cancha. Su liderazgo, su calidad humana y su potencial técnico-táctico marcaron una etapa muy importante para el handball del club”.

Tras finalizar el liceo, emigró en 2022 al Club Handbol Terrassa de España para disputar media temporada. Luego regresó a AEBU y, en 2024, debió afrontar una rotura de ligamento cruzado posterior. Optó por un tratamiento conservador y atravesó una recuperación larga, siempre con la convicción de volver más fuerte.

En enero de 2025 recibió una propuesta de Fundesport Araraquara, equipo del Campeonato Paulista Junior. A pesar de estar comenzando la facultad y trabajando, decidió asumir el reto y viajar a Brasil, experiencia que terminó de impulsar su crecimiento.
Consolidación en la Celeste
Su camino en la Selección comenzó en 2018, tras su primer año federada en categoría Menores. Desde entonces, su progresión fue constante.
En 2025 tuvo un gran Repechaje U20 disputado en Florida, colaborando en la clasificación a los ASU2025, donde fue la goleadora absoluta con 34 tantos. Aunque la selección no logró el cupo mundialista en su categoría, meses después recibió la convocatoria a la Mayor para el Mundial de Alemania y Países Bajos, donde cumplió un destacado rendimiento.
El entrenador de la Selección, Leonardo Puñales, fue claro al definirla: “Martina ya no es solo una promesa, es una realidad. Su participación en el último Mundial adulto confirmó su personalidad y capacidad competitiva. Destaca su compromiso integral, su trabajo físico, técnico y mental, y la madurez para tomar decisiones clave como emigrar y seguir formándose como atleta de alto rendimiento, sin perder la humildad ni el compromiso con el equipo”.
Mirar hacia adelante
Hoy, instalada en uno de los clubes más fuertes del continente, Martina piensa en seguir ganando oportunidades en la Mayor, competir al máximo nivel y continuar dejando a Uruguay cada vez más alto en el escenario internacional.
A las jugadoras jóvenes que sueñan con salir al exterior, les deja un mensaje claro: “que se animen. Probar, independizarse y aprender a gestionar la pasión por el handball es parte del crecimiento”. Para Martina, la experiencia internacional es una herramienta clave para el desarrollo individual y, en consecuencia, para el crecimiento del handball uruguayo.
El 2025 quedó marcado como su año de despegue. El fichaje por Pinheiros no es un punto de llegada, sino el comienzo de un nuevo capítulo en una carrera que promete seguir escribiendo páginas importantes para la Celeste.

