Los primeros pasos en el handball

 A los 11 años, Clementina descubrió su pasión por el handball. En 2017, bajo el estímulo de su padre Leonardo, se sumó al club Layva para iniciar su formación en el deporte. Un año después, su camino la llevó a Bohemios, donde permaneció hasta 2022. Allí no solo se consolidó como jugadora, sino que también vivió sus primeras experiencias competitivas.

 Cuando Bohemios dejó de competir, Clementina continuó en Cevven, el club donde tuvo su emotiva despedida de las canchas uruguayas. “Me llevo muchísimos aprendizajes, recuerdos hermosos y un profundo sentido de pertenencia.   Fue un lugar donde pude desarrollarme plenamente como jugadora, donde siempre fui apoyada y recibida de la mejor manera tanto por mis técnicos como por mis compañeras”, recuerda. Además, en esa instancia, comenzó a jugar Beach Handball y gracias a ellos, pudo vivenciar la locura que fueron disputar 3 campeonatos internacionales con la Selección Uruguaya: Panamericano, Juegos ODESUR y Mundial.

El salto internacional

 Clementina tenía claro que quería llegar lo más lejos posible en el handball. Durante la pandemia en 2020, aprovechó el tiempo para crear videos recopilando sus mejores jugadas y goles, esta iniciativa resultaría clave. A fines de 2021, surgieron ofertas desde Brasil, al no poder ir directamente a Europa (ya que no contaba con pasaporte Europeo), junto a su familia lo consideraron y buscaron un punto intermedio, la Liga Brasileña.

 El preparador físico de Clementina (amigo de su padre), vivió muchos años en Brasil y tenía un amigo con varios contactos, le mandaron videos jugando e información personal y él se encargó de reenviarlos a varios cuadros de Brasil. Hubo 7 equipos interesados.

 En 2022, luego de un riguroso análisis junto a su familia, optó por fichar en LHH (Liga Hamburguense de Handebol). Era el Pentacampeón del Sur de Brasil, tenía muchísima reputación y un gran DT. Un equipo considerado como la mejor escuela de Handball de la región, el cual por esa época estuvo en el ranking N°3 en Categoría Juvenil a nivel país.

Un crecimiento imparable

Finalmente, se inclinaron por LHH además de por sus títulos, por su cercanía, buscando estabilidad, seguridad y que no sea un cambio sumamente brusco en lo cultural. Al inicio viajó junto a su Padre 15 días para conocer en forma presencial la propuesta. En ese lapso, tuvo prácticas con el plantel, conoció la ciudad donde viviría para luego analizar y decidir quedarse o no. “La verdad no fue nada fácil, ya que dejé mi vida atrás. Mi casa, mis amigos, mi Madre que se quedó en Uruguay, mi idioma, mi equipo al cual aprecio mucho, era un riesgo muy grande. De todas formas, veíamos que estar en este equipo de Brasil era una gran oportunidad que no sabíamos si se podía dar en un futuro y decidí tomarla, ya que es parte del camino que yo elijo recorrer. Para llegar lo más alto posible se tienen que hacer sacrificios”, subraya Clementina.

 Con entrenamientos y competencias más exigentes hacen que su crecimiento mejore. “Me doy cuenta que lo que realmente hace la diferencia además de la parte física y el profesionalismo, son la sumatoria de detalles, tanto en el juego como en las prácticas, 100% énfasis en eso”, nos contó.

 Para competir ante otros equipos, muchas veces tienen que viajar horas en ómnibus y hasta suele pasar que viajan en avión dentro de Brasil. ” La verdad, me parece genial porque de repente competís contra equipos de altísimo nivel, con grandes entrenadores, a un nivel que nunca jugaste antes, gente desconocida, lo cual creo que siempre nutre mucho”.

 Gran parte de los deportistas en Brasil reciben alojamiento si no son locales, alimentación, gimnasio, educación entre otras cosas. También hay quienes reciben una remuneración además en efectivo como parte de su contrato.

 En LHH, Clementina vivió una etapa de gran aprendizaje, ganando siete títulos en distintas categorías (Juvenil, Junior y Adulto) y enfrentándose a desafíos que elevaron su nivel.

 

 Luego de una larga negociación ficha con el fuerte equipo de Maringá del Estado de Paraná, subiendo así el nivel de exigencia de la liga. “Estoy feliz de tener la posibilidad de vivir de esto e ir progresando poco a poco. No sé si voy a estar para siempre en Brasil, ya que mi idea es luego poder aspirar a un nivel aún mayor, pero por el momento me está ayudando mucho”. Con Maringá conquistó el título de campeón Estadual 2024.

 Ya en 2025, llegó su primer contrato profesional con el clásico rival de Maringá, el poderoso equipo Cascavel. Dueño absoluto de la Liga Paranaense, cuenta en su palmarés con 15 títulos de Campeonatos Paranaenses, 14 títulos de Campeón de los JAPS y 9 veces Campeón de los prestigiosos juegos JUPS. Actualmente está en el ranking N°4 a nivel país en Categoría Adulta.

El sueño intacto

 A pesar de sus logros, Clementina sigue manteniendo sus metas claras: representar a Uruguay en la selección Mayor y jugar en Europa. “La clave es la paciencia y la determinación. Este es solo el inicio de un proceso largo. Hay que esforzarse al máximo y disfrutar el camino”, afirma con convicción.

Clementina Piñeyro es una jugadora más de los “Uruguayos por el Mundo” que bien valía la pena saber su historia y su presente.